Quetzaltenango
Tuve la suerte de haber nacido en esta hermosa tierra, en el mero centro de América. Tierra de historia, pero historia larga, tan larga como precolombina, tan cercana como la bulliciosa ciudad de Quetzaltenango. ¡Eso! Xela me vuelve poeta. Pero no lo es todo ese patrimonio cultural que posee, posee ahí no más, muy cerca, varias piramides volcánicas que adornan su paisaje, y todo el Departamento, también adornado del terreno arcilloso típico del altiplano occidental. Posee un clima muy especial, mejor que el aire acondicionado, y así como se puede estar en un clima fresco, pero casi tropicálido; en media hora, se puede estar en la costa disfrutando de su clima caliente. Y que digo de la luna. Pués la Luna de Xelajú es muy especial, pués ha inspirado a sus habitantes para buscar y reconocer el arte y el bien. El patrimonio más importante de Quezaltenango (lo escribí de la forma antigua), es por supuesto su gente, su gente amable y educada, su gente laboriosa. Su gente que trascendió por la poesía, por la música, y también por el comercio y la industria, y, no digamos por sus artesanías, etcétera, etc. Espero les guste, la foto montaje, que les explicará mejor que las palabras, porque es tan especial la luna de noche, en Xelajú...

